Los tejidos del cuerpo se obtienen a partir de unas células llamadas células madre, cuando las células del cuerpo mueren o se dañan, los cientos de miles de células madre en el organismo se transforman en un nuevo tejido. Lesiones tan simples como quemarse la lengua con un líquido caliente, o tan severos como el daño causado a la médula ósea por una quimioterapia, requieren la actividad de las células madre para reparar el daño celular.

Las células madre se dividen en: las pluripotenciales o células madre embrionarias que pueden convertirse en cualquier tipo celular diferenciado del organismo y las células madre adultas o multipotenciales que se encuentran en los tejidos de los seres vivos luego de su nacimiento.

Se obtienen las células grasas mediante una liposucción, luego se separan unos cuantos centímetros cúbicos de grasa para obtener las células madre. Se centrifugan e incuban a la temperatura del cuerpo y se mezclan de nuevo con la grasa restante y se reinyectan en los sitios que queremos aumentar. Se utiliza anestesia local y no se hace ninguna intervención quirúrgica.