Una historia al estilo Cenicienta, sin un amor pero sí con un final feliz, María Marte oriunda de Jarabacoa, República Dominicana, fue contratada como lavaplatos en El Club Allard en España en el 2003, y hoy en día es la única cocinera en todo Madrid distinguida con dos estrellas Michelin y esta frente a un equipo con 30 personas en ese mismo restaurante, en donde desarrolla una cocina mediterránea creativa con un dominio de la técnica excepcional.

Su historia como la de cualquier princesa, esta llena de «la lucha constante, el sacrificio», en vivir «sonriendo todo el día» y, sobre todo, en una cocina «hecha con el corazón», explica en una entrevista con Efe. El chef Diego Guerrero, hoy en DSTAgE (una estrella), le proporcionó la oportunidad de saltar de la limpieza a la cocina y así acabó convirtiéndose en su preciada mano derecha.

“Cuando estaba fregando, siempre pensaba ¡si yo estuviera del otro lado!, porque era lo que me apasionaba”, decía. Cuando logro entrar en la cocina, no se le quito el cargo de fregar los platos, así que María estuvo entre la cocina y el fregado durante casi tres meses, hasta que su jefe se dio cuenta que valía más para la cocina y fue quitado el cargo de lavaplatos.

Al momento que su ex jefe Diego Guerrero se marcho repentinamente, El Club Allard apostó por ella, preguntándole si quería tomar el frente, “¡denme la oportunidad!” Exclamó. De esa manera María ya tiene su tercer menú en un año a lo que le fueron atribuidas las dos estrellas Michelin.

María Marte es un ejemplo de perseverancia, grandeza, disciplina y un sinfín de virtudes más… logrando así en nuestros corazones el titulo de la Cenicienta de República Dominicana.